domingo, 18 de noviembre de 2018

ESTA PELÍCULA LA HICE PENSANDO EN TÍ (Pepe Gutiérrez, 2018)


Un viaje con muchas preguntas y pocas respuestas, un viaje sensitivo en busca de un no personaje que acapara toda la narración. Quién sea, o fuera, Gregorio García, es lo de menos; lo que provoca en su hija, décadas después del abandono, es la necesidad de saber, si no los porqués, al menos el dónde está. Gutiérrez utiliza la imagen como experimento para trasladarnos de un lugar a otro, de una época a otra, de un familiar "x" a un desconocido "y", en ese viaje no hay intento de radiografía social, ni de caligrafía antropológica, "Gutiérrez" se va transformando en muchas personas y en muchas entidades conforme esa búsqueda avanza. Estamos más cerca del territorio fílmico de Pablo Chavarría, Nicolás Pereda, Amat Escalante, Carlos Reygadas, de lo que puede aparentar la trama "hija busca padre", el efecto hipnótico de la imagen en negativo alerta de esas posibilidades demoníacas de la propia historia, como si esos niños que juegan, corren, se persiguen en los prados de un lugar que puede ser el pasado de la protagonista, pudieran encontrar, en cualquier momento, la cabaña peligrosa de "La región salvaje" o la amenaza violenta de la vivienda unifamiliar de "Post tenebras lux", mientras el sonido, los ruidos de la naturaleza, la lluvia, el agua, nos invitan a relacionarnos con "Los ausentes" o "Las letras", películas todas ellas que parten de la cotidianeidad para llegar al monstruo interior que nos acosa, sea en forma de poder, en forma de miedo, en forma de silencios o en forma de abandonos.

El director se sirve de múltiples capas visuales para acompañarnos en ese viaje que nunca termina porque nadie puede dar respuesta cabal al interrogante. ¿Vive aquí Gregorio García?. Vive o vivió, pero lo cierto es que abandonó a sus hijos y nunca más volvió a reunirse con ellos, García puede ser un padre, pero también puede ser una patria que oculta sus respuestas a la población indígena, una corporación que prefiere el ocultismo y el silencio a las respuestas clarificadoras. El viaje se ramifica sin una temporalidad ordenada, viajamos en barca, automóvil, a pie, de hecho la hija es una hija y muchas otras que pueden no ser la misma persona, como las puertas a las que se llama, que aún siendo las mismas ni siempre responden las mismas personas ni siempre se obtiene la misma respuesta. Las imágenes pueden pasar por delante de nosotros en blanco y negro, y pensaremos que se refieren al pasado, en negativo, y creeremos que hablan de la felicidad, en color, en negativo pero en color, pueden tratarse de viejas fotografías familiares o reflejos de las nuevas generaciones de esa familia mantenida en la duda, pero hay que huir de cualquier explicación acerca del uso del tipo de imagen porque los esquemas se rompen fácilmente, salvo que el orden proceda de una compleja serie matemática que no se puede aprehender.

Lo definitorio es que mediante ese uso simultáneo de diversos formatos se consigue esa experiencia inmersiva que desconcierta en lo temporal , hasta el punto de culminar en una fragmentación poliédrica de la imagen a color, haciendo añicos cualquier reflexión racional e invitándonos a sumergirnos en las sensaciones por las que esta mujer ha debido pasar desde su niñez, interrogándose por esas razones desconocidas que llevan a una persona a irse de su hogar y no retomar ese contacto nunca más para crear una nueva vida. El retorno de esta mujer a su pueblo natal, para emprender esa búsqueda de un rastro, nos zambulle en una panorámica de abandono, de derrumbe urbanístico que acompaña a la falta de soluciones. Las habitaciones que visita se aparecen como espectros huecos, a medio terminar o apoderados por una naturaleza que, periódicamente descarga su lluvia torrencial para hacerse más presente. Esa silueta de una mujer que se acerca a la ancianidad, absolutamente desposeída de una parte de su pasado, queda fijada en lugares de los que el pasado no se ha ido y ha quedado petrificado entre paredes que van derrumbándose. El "Papá" que llegamos a oir suena más a pesadilla que a reencuentro feliz en un sueño, porque lo que más se ajusta a la realidad es ese diálogo silencioso en el que una familiar, como si dialogaran dos espectros, sentencia "de ese señor no nos gusta hablar".

ESTA PELÍCULA LA HICE PENSANDO EN TÍ. México. 2018. Duración 66’. Dirección: Pepe Gutiérrez. Guión: Pepe Gutiérrez. Fotografía: Pepe Gutiérrez. Edición: Pepe Gutiérrez. Sonido: Eduardo Mokoszay. Reparto: María del Carmen García Castillo, Vicente Velázquez, Bertha Velázquez, Florencio Velázquez, Marcela Velázquez. Producción: Los No Ricos Films, Centro Universitario de Estudios Cinematográficos 

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