jueves, 22 de noviembre de 2018

CONSTRUINDO PONTES (Construyendo puentes, Heloisa Passos, 2017)


Unas viejas imágenes en súper 8, grabaciones caseras de un viaje a un lugar de la memoria que ya no existe. Los saltos de Guaira en el Paraná brasileño, imágenes de los 70 desaparecidas en la actualidad por la voraz ansiedad humana queriendo domesticar la naturaleza. De los saltos a la presa de Itaipú (ita-piedra, i-agua, pu-estruendo), el agua lo invade todo y transforma el espectáculo salvaje en una plácida superficie de agua bajo cuyo interior queda el rastro pedregoso de las pendientes por las que antes discurría el agua. La fuerza canalizada en provecho del hombre, o mejor, de algunas corporaciones que benefician a algunos hombres, mientras en el camino se borra una realidad para dar paso a otra que las nuevas generaciones ignoran, como si la presa hubiera estado ahí siempre. Esas imágenes, recuperadas casualmente, son la excusa que utiliza la directora brasileña para filmar un documental, donde la relación padre-hija, sirve para ir construyendo puentes, pero también para situar la realidad del Brasil desde la dictadura militar hasta la defenestración judicial y parlamentaria de los dos últimos presidentes, Lula y Dilma Roussef. La voluntad política es accesoria e indirecta, porque el hilo conductor son las diferencias entre un padre anciano y una hija cercana a los 50 años de edad, sin reproches ni intenciones de pasar factura, sino con la intención de ir construyendo un relato en función de lo que se va rodando y no de lo que un guión previo haya preestablecido.

La relacion entre Heloisa y Alvaro está a punto de estallar en más de una ocasión, a la tranquilidad provocadora del padre le sigue la combustión espontánea de una hija cuyo único punto de contacto con su padre es que ambos juegan muy bien al ping-pong y ambos sincronizan muy mal sus movimientos nadando, una falta de sincronía que les afecta en su relación personal. Si una llama presidenta a Dilma, el otro la llama "la señora", si una habla de "golpe" el otro de "impecheament", si uno bebe cerveza la otra whiski, si una defiende al P.T. el otro defiende al juez que les procesa, si una critica con dureza a la dictadura militar, el otro defiende su gobierno como el único que no se enriqueció en la historia reciente del país y que tenía una "idea de país" para Brasil, y que hizo lo único que se podía hacer en aquel tiempo y en aquellas circunstancias. La idea de país para Álvaro es la modernización de infraestructuras, aunque algunas de ellas llevaran de ningún lugar a ninguna parte, o quedara abandonada sin terminar, construir puentes, sean reales o metafóricos, como idea de conexión, de avance, de futuro. Alvaro vivió los mejores años económicos de su vida bajo la dictadura como ingeniero civil de una empresa constructora que supo rentabilizar esa explosión de gasto en beneficio de unos pocos, y Heloisa fue criada como una niña rica que comprendió, de golpe, la existencia de la estrechez económica cuando la aventura empresarial del padre terminó en la quiebra, coincidiendo con su època universitaria y la represión militar a los contrarios a la dictadura. 
Passos sabe encaminar muy bien la historia personal, rodada en estancias familiares y en un reconciliador viaje final padre-hija, para que se mezcle con la historia reciente del país. Si esta familia es ejemplo vivo de las consecuencias que sobre sus ciudadanos provocan las decisiones de unos pocos, o si simplemente familia y país han de ser analizados por separado, corresponde al espectador su valoración. Parece, o a mí me lo parece, que la afectación de la vida personal por los cambios del país es innegable, pero la película permite otras lecturas, porque en definitiva esta pareja está condenada a quererse aún en la discrepancia más profunda fruto de sus opciones personales, tanto políticas, como sexuales o laborales. El relato funciona siempre en una dialéctica donde nadie triunfa sobre el otro, dejando al espectador la decisión de cuál de los puntos de vista es el más adecuado, pero también ofrece una explicación al porqué, o porqués, del auge de determinados movimientos políticos de ultraderecha en un país con tanta inestabilidad y corrupción. Esa dialéctica entre progreso y naturaleza, explotación de recursos naturales y conservacionismo, latifundios frente a pequeños propietarios, oligarquía frente al poder del pueblo, ejército frente a la sociedad civil........se desarrolla como un combate nulo durante los 70 minutos de experiencia en los que una voladura definitiva, como ese terraplén que vemos antes de anegarse la zona de la presa, entre padre e hija, no puede descartarse. En el atardecer, ese plano crepuscular del tren de mercancías, atravesando uno de los viaductos diseñados por el padre, representa también ese último tren al que agarrarse para que las diferencias no afecten a lo familiar, porque "familia, es lo que no se dice, como en las dictaduras".


CONSTRUINDO PONTES. Brasil. 2018. Dirección: Heloisa Passos. Edición: Tina Hardy, Isabela Monteiro de Castro. Producción: Tina Hardy, Heloisa Passos (MAQUINA FILMES). Sonido: Elenton Zanoni, Valéria Ferro. Fotografía: Heloisa Passos. Música: BiD, Beto Ferraz. 72 minutos.


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